La tensión en Medio Oriente volvió a escalar este martes por la noche, luego de que Irán confirmara el lanzamiento de misiles hipersónicos contra objetivos en Israel. Según reportes de la agencia estatal Mehr y voceros oficiales del régimen, los blancos seleccionados fueron instalaciones del Mossad y centros de inteligencia militar ubicados en Tel Aviv.
El ataque fue ejecutado con misiles Fattah-1, una de las armas más avanzadas del arsenal iraní, capaces de superar velocidades de Mach 5 —cinco veces la velocidad del sonido— y recorrer hasta 1.400 kilómetros con una carga explosiva de hasta 450 kilogramos. La Guardia Revolucionaria Islámica fue la encargada de ejecutar la ofensiva, según anunció el propio cuerpo militar en un comunicado oficial.
“Utilizamos misiles Fattah de primera generación en el reciente ataque contra los sionistas”, señalaron desde la Guardia Revolucionaria, en lo que consideraron una respuesta directa a las hostilidades previas.
Objetivos estratégicos y escalada regional
Desde Teherán aseguraron que uno de los objetivos fue un centro operativo del Mossad, así como otras instalaciones de inteligencia militar en Tel Aviv. Si bien por el momento no se confirmaron víctimas ni daños materiales específicos, medios iraníes aseguran que los “objetivos estratégicos fueron alcanzados con precisión”.
El Fattah-1, presentado por Irán en 2023, incluye un sistema de reentrada maniobrable, lo que le permite evadir sistemas antimisiles convencionales, convirtiéndolo en una amenaza significativa en el teatro de operaciones de la región.
Sin respuesta oficial de Israel
Hasta el momento, el gobierno israelí no emitió una declaración oficial sobre el ataque, aunque medios locales informaron que se activaron los protocolos de defensa aérea en el centro del país. Tampoco se han reportado represalias inmediatas, aunque se espera que la tensión continúe escalando en las próximas horas.
Preocupación internacional
El uso de misiles hipersónicos en el conflicto genera preocupación en la comunidad internacional, ya que podría abrir un nuevo frente tecnológico y militar en la región. Analistas en defensa sostienen que la decisión de Irán de emplear este tipo de armamento es también un mensaje geopolítico dirigido tanto a sus adversarios regionales como a potencias occidentales.