La reciente resolución del Gobierno Nacional de extender la Zona Franca de Puerto Iguazú a las ciudades de Posadas y Bernardo de Irigoyen ha provocado gran expectativa e incertidumbre en la provincia. En una nota exclusiva de Red Ciudadana, Francisco Heredia (Paco), gerente de desarrollo de nuevos proyectos de London Supply —el grupo empresarial que opera el Duty Free Shop de Iguazú—, se refirió al tema, calificando la iniciativa como un “viejo proyecto” que data de fines de los ’90, cuando la empresa ganó la licitación original para la Zona Franca de Iguazú y ya se preveía la posibilidad de estas expansiones. En aquel momento, el Estado decidió esperar para confirmar los efectos benéficos de la Zona Franca y su tienda libre antes de aprobar la extensión, la cual, para sorpresa de la propia empresa, “hoy comienza a hacerse realidad”.
El objetivo central de esta expansión es “desalentar las compras en el exterior” y “disminuir asimetrías” con los países limítrofes, como se hizo en Iguazú frente a Ciudad del Este. Heredia explicó que una Zona Franca es un “pedazo de extranjero […] dentro de la Argentina”, que permite a la empresa competir con la oferta del exterior mientras emplea personal argentino y tributa ganancias en el país. Aunque la extensión es técnicamente una expansión, se traducirá en una operación o sucursal que deberá estar adaptada a las características y la demanda de Posadas e Irigoyen. El Duty Free Shop operará como un mecanismo para evitar que las compras se realicen del otro lado de la frontera, compitiendo con los países vecinos, no con el mercado interno.
Ante el recelo manifestado por el comercio posadeño, que teme una competencia desleal, el ingeniero Heredia aseguró que London Supply tiene la intención de “comprometerse a no vender mercadería nacional”. Este compromiso ya fue establecido previamente con la Cámara de Comercio de Puerto Iguazú y será replicado con las Cámaras de Posadas y Bernardo de Irigoyen, garantizando que solo se comercializarán productos importados a un precio más competitivo que en el extranjero. En cuanto a los beneficios laborales, se estima que esta operación generará alrededor de 200 puestos de trabajo directos y unos 800 indirectos en una primera etapa, a lo que se sumarían aproximadamente 300 puestos durante la construcción de los predios.
A pesar de la resolución, aún existen importantes incógnitas que deben resolverse en coordinación con las autoridades. Por el momento, no se ha definido la ubicación geográfica de los predios, dado que la Aduana tiene un papel crucial en la localización. Tampoco se conoce la letra chica de la resolución ni si las actividades de la Zona Franca se limitarán a la venta minorista (Duty Free Shop) o si se plantearán otras actividades como comercio exterior o industrialización. Finalmente, en lo que respecta a los tiempos, Heredia indicó que, una vez que se defina el proyecto y el “día cero” de inicio, la implementación (construcción y puesta en marcha) podría demandar un tiempo de un año a un año y medio.