El pasado 14 de julio, Alejandra “Locomotora” Oliveras, exboxeadora y convencional constituyente de Santa Fe, sufrió un accidente cerebrovascular isquémico que la mantuvo ingresada en la UTI del hospital José María Cullen. Aunque su estado se considera estable y sin necesidad de respiración asistida, presenta un síndrome confusional que requiere monitorización estrecha durante las próximas 48 horas .
El ACV isquémico, responsable del 80 % de los casos, se produce cuando un coágulo bloquea una arteria cerebral, impidiendo el suministro de oxígeno y causando muerte celular en minutos . Entre sus principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión, colesterol elevado, diabetes, tabaquismo, sedentarismo y mala alimentación. Además, se advierte un aumento de estos eventos en adultos jóvenes y mujeres, vinculado al descontrol de dichos factores .
Los síntomas más comunes a tener en cuenta son debilidad o adormecimiento en un lado del cuerpo (cara, brazo o pierna), dificultades para hablar o comprender, pérdida de coordinación, mareos, visión borrosa o doble, y cefalea intensa y repentina . Ante cualquiera de estas señales, es vital actuar con rapidez: el diagnóstico y tratamiento precoz (como trombólisis) pueden reducir significativamente las secuelas. La prevención, mediante el control de la presión arterial, colesterol, glucemia, y hábitos de vida saludables, es la clave para evitarlo