La Casa Rosada confirmó que vetará los proyectos en discusión en Diputados que prevén incrementar las jubilaciones, extender la moratoria previsional o sancionar la emergencia en discapacidad. El Gobierno sostiene que estas iniciativas implican un costo fiscal excesivo –más de 12.000 millones de dólares, equivalente al 1,8 % del PBI– y que no formarán parte del Presupuesto aprobado.
La ofensiva opositora en la Cámara baja, que incluye apoyos desde el kirchnerismo, Pichetto y la izquierda, podría conseguir quórum esta semana. En respuesta, el oficialismo fortalece su posición con líderes como Martín Menem para intentar cortar el debate y anticipar que Milei no dudará en vetar cualquier incremento que amenace el equilibrio fiscal.
El contexto coincide con el conflicto salarial en el Hospital Garrahan y otros reclamos que implican mayores gastos públicos. Según voceros de la Casa Rosada, el objetivo prioritario sigue siendo mantener el superávit fiscal y enviar señales de firmeza a los mercados, a pesar del costo político que pueda conllevar.