Una familia de Puerto Iguazú se sorprendió al detectar en las cámaras de seguridad de su vivienda la presencia de una yaguareté hembra en la zona de las 2.000 hectáreas. Se trata de Pará, un ejemplar de siete años nacida en Puerto Península, que en los últimos días atacó a un chancho y a dos perros en distintas propiedades del área donde residen entre 50 y 60 familias.
La situación volvió a poner en discusión cómo manejar los encuentros entre felinos y asentamientos humanos en Misiones, la provincia con mayor población de yaguaretés en Argentina. El caso recuerda lo sucedido con Kunumí, otra hembra que fue atacada por cazadores luego de alimentarse de animales domésticos. Rescatada y reinsertada, hoy cría a un cachorro en libertad.
Pará es monitoreada desde principios de este año con un collar satelital que permite conocer sus movimientos, aunque no en tiempo real. Su recorrido habitual abarca el Parque Nacional Iguazú, terrenos del Ejército y Puerto Península, con ocasionales incursiones en zonas cercanas a viviendas. Ante el riesgo, el Ministerio de Ecología, junto a organismos científicos y ONGs, impulsa medidas de prevención como la entrega de materiales para caniles y alambrados, además de luces especiales que buscan disuadir la presencia de felinos.
En Misiones se estima que existen unos 84 yaguaretés, aunque los incidentes se concentran en tres hembras: Kunumí, Elecha y Pará. Especialistas subrayan que estos encuentros suelen estar vinculados a la falta de resguardo de animales domésticos. En paralelo, las comunidades locales fortalecen la organización vecinal mediante sistemas de alerta entre vecinos que permiten responder más rápido a estas situaciones y, al mismo tiempo, contribuir a la conservación de la especie.
Fuente: Infobae
