Los efectivos de la Policía de Santa Fe levantaron la protesta que mantenían frente a la Jefatura de Rosario luego de que el gobernador Maximiliano Pullaro anunciara un aumento salarial para el sector. La medida de fuerza, iniciada el lunes por la noche, se desactivó tras la confirmación oficial de un nuevo piso de ingresos para el personal policial y penitenciario.

Pullaro aseguró que ningún agente cobrará menos de 1.350.000 pesos y detalló que, con adicionales y compensaciones, los salarios podrán superar los 1,9 millones en tareas operativas y alcanzar cifras mayores en funciones especiales. El esquema incluye mejoras en la tarjeta alimentaria y otros beneficios, que serán formalizados por decreto.
Aunque el reclamo salarial fue atendido, persisten planteos vinculados a las condiciones laborales y la salud mental del personal. Desde el Ejecutivo remarcaron que el objetivo es mantener los sueldos por encima de la inflación y garantizar la continuidad del servicio de seguridad en toda la provincia.